Alguien dijo que el poker es un 100% de habilidad y un 50% de suerte. Lo que no hay dudas es que es un juego de cartas basado en el azar y en un elemento aleatorio. Pero también es fundamental la habilidad y el equilibrio psicológico. Los jugadores hacen apuestas en el pozo (bote o pote), sobre la combinación de cartas que poseen. Y este pozo es el que ganan los jugadores que tienen los juegos de mayor valor.
El origen del juego es un misterio y hay muchas vertientes que se lo adjudican. Aunque ninguna es la definitiva.
Los que apoyan la teoría de su origen persa sostienen que comenzó en la antigua Persia y que su antecesor fue un juego en auge en el siglo XIV. Su nombre podría ser AsNas y consistía en un juego de 20 cartas con cuatro jugadores.
Otra corriente sitúa sus antecedentes en un juego francés del siglo XVII, el Poque, que se difundió después por América a lo largo del Mississipi. Se jugaba con 20 cartas de un mazo francés: 10, as, dama, rey y jack. El nombre del juego deriva del francés pocher, o sea “enganar al adversario”.
Cuando en América conquistó el territorio francés de Louisiana, el nombre se transformó en poker. El Texas Hold’em es la variante por antonomasia del juego del y es el que se juega en la World Series of Poker, World Poker Tour y en la Professional Poker Tour.
Por último, están los que sostienen que el juego nació en Italia. Se trataría de una evolución del Zarro, juego con cartas sumamente difundido en el Renacimiento, en particular en Milán. En 1531 el duque Sforza prohibió el juego con un edicto, aunque llega a sobrevivir durante todo el siglo XVI, difundiéndose en Francia de donde pasa a América junto a los soldados mercenarios. Allí el juego se habría modificado tanto en sus reglas como en las apuestas y luego tomó el nombre de poker.
El poker tiene muchísimas variantes. En Estados Unidos se juega con un mazo de 52 cartas y en Europa, en cambio, el número de cartas depende del número de jugadores: se usa un mazo con 32 (A, K, Q, J, 10, 9, 8, 7) para cuatro jugadores.
Para cinco se agregan los 6, sumando 36 cartas totales. Para 6 jugadores se agregan los 5 y el total es de 40 cartas. Se pueden distinguir dos tipos fundamentales de poker: el draw poker, con cartas descubiertas, y el stud poker, con una o más cartas descubiertas.
Después de esta breve explicación del juego, lo único que queda es comenzar a jugar. De a poco pero jugar. Queda aún por elegir la mesa que más conviene. Y ésta siempre debe ser la que tenga jugadores aún más inexpertos que uno. Por lógica, aunque seamos muy buenos jugadores, en una mesa con mejores y más expertos a la larga perderemos. Recordemos que lo más importante es que tanto nuestros contrincantes como nosotros podamos divertirnos con las partidas. Sentarse tranquilamente, observar primero por un buen rato a quienes nos acompanarán en el juego y recién entonces apostar nos garantizará buenas horas y probables ganancias.