Una de las jugadas más emocionantes (y tensas) para cualquier jugador de poker holdem, es poner todo su stack en el bote y arriesgarlo todo en una sola jugada. Hay jugadores que hacen all-in en forma habitual, sin medir la necesidad real. Pero si realmente queremos aprender como se juega al poker, debemos saber que el all-in, como cualquier otra jugada o estrategia de poker, tiene su momento. De otro modo, además de ser un riesgo innecesario, no resulta rentable y, además, es posible que deje de surtir el efecto deseado.
Como decÃamos, hay momentos en los que nunca deberÃamos hacer all-in. Por ejemplo, en la etapa inicial de un Sit & Go, en el pre-flop de una mano. Muchos jugadores usan esta estrategia del poker texas holdem con la esperanza de doblar sus fichas en forma temprana. Sin embargo, el resultado puede ser muy diferente: probablemente, estemos desperdiciando una buena mano, ya que resultará más que obvio que si hacemos semejante jugada en el pre-flop, es porque tenemos con qué respaldarla, y nadie aceptará nuestra apuesta.
Otro problema de esta jugada es que sólo lograremos que abandonen aquellos jugadores que tienen manos que hubiéramos vencido de cualquier modo, y quienes verán nuestro all-in serán aquellos que tienen manos que podrÃan vencer a la nuestra. Por ejemplo: si hacemos all-in con par de Js, abandonarán quienes tengan manos como par de 9s, o K-J, pero verán nuestras apuestas quienes tengan par de Ks, o par de Qs, o par de Ases. Como vemos, el all-in no es para nada rentable en esta situación.
Pero hay ocasiones en las que sà es conveniente hacer all-in en un torneo Sit & Go, porque puede ser una estrategia de poker muy rentable.
Supongamos que tenemos una imagen de jugador tight, y el torneo ya se encuentra avanzado. Si hemos jugado pocas manos en todo el torneo, podemos darnos el lujo de hacer algunas subidas en las últimas rondas. Una situación para hacer esto es cuando estamos en el botón o en una de las últimas posiciones. Ya que tenemos una imagen de jugador tight, podemos hacer all-in con la confianza de que nuestros rivales creerán que, realmente, tenemos una gran mano.
Otra situación apropiada para hacer all-in en un Sit & Go es cuando estamos en la burbuja. Cuando quedan 4 jugadores en el torneo, de los cuales sólo 3 entrarán en los premios, todo suele ponerse muy tight. Podemos sacar alguna ventaja de esta situación haciendo all-in cuando estamos en el botón, y nadie ha hecho una verdadera demostración de fuerza.
Una opción más es hacer all-in cuando estamos en un bote con un rival muy agresivo y tight, uno de los peores estilos para enfrentar. Si sabemos que se trata de un jugador muy hábil, y creemos que tenemos la menor mano, deberÃamos hacer all-in. De ese modo, evitaremos la posibilidad de que nuestro oponente haga un farol en la siguiente calle, con la intención de sacarnos de la mano.